Teja­mos lazos, no espo­sas
Teja­mos lazos, no espo­sas, es una obra colec­ti­va soli­da­ria que trans­for­ma los lazos de bri­das de plás­ti­co, a veces uti­li­za­dos como espo­sas, en una red de soli­da­ri­dad hacia las per­so­nas exi­lia­das, con o sin docu­men­tos.
Sim­bo­li­za la nece­si­dad de aso­ciarse, ciudadanos/as y polí­ti­cos de Bru­se­las, Flandes, Valo­nia y en otros lugares, para garan­ti­zar una aco­gi­da digna a las per­so­nas exi­lia­das y per­mi­tir una inclu­sión sos­te­nible en Bél­gi­ca.

Una red de soli­da­ri­dad gigante
Bajo el impul­so de la artis­ta Béné­dicte Moyer­soen, con las Comu­nas Hos­pi­ta­la­rias, se ha gene­ra­do una amplia movi­li­za­ción ciu­da­da­na en toda Bél­gi­ca para tra­ba­jar jun­tos y abor­dar la migra­ción a tra­vés de un pris­ma posi­ti­vo y construc­ti­vo.
Desde abril de 2023, ciudadanos/as de 5 a 96 años han teji­do pie­za a pie­za cada parte de la obra en pequeños gru­pos: en escue­las, empre­sas, resi­den­cias de ancia­nos, even­tos cultu­rales o reu­niones con los elegidos/as a nivel local, en toda Bél­gi­ca.
Tejer bri­das de nylon jun­tos, es expe­ri­men­tar la soli­da­ri­dad. Es encon­trarse con el otro hacien­do, com­par­tir ideas y reflexio­nar sobre acciones concre­tas para una aco­gi­da digna y dura­de­ra.

Una obra simbó­li­ca en el espa­cio públi­co
La obra está com­pues­ta por 112,000 de bri­das, que repre­sen­tan el núme­ro de per­so­nas vivien­do «sin papeles» en Bél­gi­ca. Al reu­nir­las para for­mar una red gigante expues­ta en el espa­cio públi­co, la obra mues­tra la fuer­za del lazo y se convierte en un estan­darte de la volun­tad deci­di­da de aco­ger con los bra­zos abier­tos.
La ins­ta­la­ción de esta red gigante, conce­bi­da y rea­li­za­da con el apoyo del artis­ta Alain De Clerck, solo es posible a tra­vés de un esfuer­zo colec­ti­vo. La obra solo existe porque cien­tos de per­so­nas se han movi­li­za­do para rea­li­zar­la, ins­ta­lar­la y cele­brar­la.
La obra uti­li­za bri­das de plás­ti­co reci­clable. Está des­ti­na­da a ser expues­ta de for­ma dura­de­ra, en toda Bél­gi­ca y más allá, como por­ta­do­ra de un men­saje simbó­li­co atem­po­ral y acce­sible para todos y todas, inde­pen­dien­te­mente de nues­tra edad, nues­tra his­to­ria, nues­tras raíces.
Otra polí­ti­ca migra­to­ria es posible: una aco­gi­da digna para una inclu­sión sos­te­nible.
Encuen­tra las imá­genes de los tal­leres, la lis­ta de socios y las deman­das en la pági­na : https://benedictemoyersoen-oeuvrescollectivessolidaires.be

Teja­mos lazos, no espo­sas
Teja­mos lazos, no espo­sas, es una obra colec­ti­va soli­da­ria que trans­for­ma los lazos de bri­das de plás­ti­co, a veces uti­li­za­dos como espo­sas, en una red de soli­da­ri­dad hacia las per­so­nas exi­lia­das, con o sin docu­men­tos.
Sim­bo­li­za la nece­si­dad de aso­ciarse, ciudadanos/as y polí­ti­cos de Bru­se­las, Flandes, Valo­nia y en otros lugares, para garan­ti­zar una aco­gi­da digna a las per­so­nas exi­lia­das y per­mi­tir una inclu­sión sos­te­nible en Bél­gi­ca.

Una red de soli­da­ri­dad gigante
Bajo el impul­so de la artis­ta Béné­dicte Moyer­soen, con las Comu­nas Hos­pi­ta­la­rias, se ha gene­ra­do una amplia movi­li­za­ción ciu­da­da­na en toda Bél­gi­ca para tra­ba­jar jun­tos y abor­dar la migra­ción a tra­vés de un pris­ma posi­ti­vo y construc­ti­vo.
Desde abril de 2023, ciudadanos/as de 5 a 96 años han teji­do pie­za a pie­za cada parte de la obra en pequeños gru­pos: en escue­las, empre­sas, resi­den­cias de ancia­nos, even­tos cultu­rales o reu­niones con los elegidos/as a nivel local, en toda Bél­gi­ca.
Tejer bri­das de nylon jun­tos, es expe­ri­men­tar la soli­da­ri­dad. Es encon­trarse con el otro hacien­do, com­par­tir ideas y reflexio­nar sobre acciones concre­tas para una aco­gi­da digna y dura­de­ra.

Una obra simbó­li­ca en el espa­cio públi­co
La obra está com­pues­ta por 112,000 de bri­das, que repre­sen­tan el núme­ro de per­so­nas vivien­do «sin papeles» en Bél­gi­ca. Al reu­nir­las para for­mar una red gigante expues­ta en el espa­cio públi­co, la obra mues­tra la fuer­za del lazo y se convierte en un estan­darte de la volun­tad deci­di­da de aco­ger con los bra­zos abier­tos.
La ins­ta­la­ción de esta red gigante, conce­bi­da y rea­li­za­da con el apoyo del artis­ta Alain De Clerck, solo es posible a tra­vés de un esfuer­zo colec­ti­vo. La obra solo existe porque cien­tos de per­so­nas se han movi­li­za­do para rea­li­zar­la, ins­ta­lar­la y cele­brar­la.
La obra uti­li­za bri­das de plás­ti­co reci­clable. Está des­ti­na­da a ser expues­ta de for­ma dura­de­ra, en toda Bél­gi­ca y más allá, como por­ta­do­ra de un men­saje simbó­li­co atem­po­ral y acce­sible para todos y todas, inde­pen­dien­te­mente de nues­tra edad, nues­tra his­to­ria, nues­tras raíces.
Otra polí­ti­ca migra­to­ria es posible: una aco­gi­da digna para una inclu­sión sos­te­nible.
Encuen­tra las imá­genes de los tal­leres, la lis­ta de socios y las deman­das en la pági­na : https://benedictemoyersoen-oeuvrescollectivessolidaires.be